Había una leve y elegante sonrisa en el rostro de Jennie. “Te agarré por sorpresa, ¿no es así?”.
Gloria: “…”.
Cuando los enemigos se encontraban, las chispas estaban destinadas a saltar.
En ese momento, Gloria reprimió las llamas de su pecho y recordó lo que su hija le dijo ayer. Se volvió más y más tranquila.
Se había decidido, ¿y qué si era una loca? La elegancia no le ayudaba en nada. Ser fiel a sí misma y vivir sin remordimientos era más importante.
¡Algunas personas realmente merecí