Luego, Jane miró a la anciana que la cuidó durante toda la noche y le habló con voz suave: “Gracias, Señora. Al principio, planeaba quedarme aquí por algún tiempo, pensaba cuidar de los dos y devolverle su amabilidad. Pero ahora, alguien está detrás de mí, así que tengo que irme. Le devolveré su gran amabilidad en el futuro”.
La anciana empezó a llorar hasta que su visión se tornó borrosa. “Querida niña, ¿por qué has tenido una vida tan dura? Eres igual que mi hijo, ambos viven vidas tan injust