La vida de Hannah estaba lejos de ser tranquila, aunque ya había regresado a la mansión de la familia Harrison y se había reconciliado con Alden. Hannah tenía que contenerse cada noche cuando Sarah llamaba de repente y Alden debía contestarle.
La actitud de Alden siempre era la misma: le decía a Sarah que descansara y no se preocupara. Aun así, era muy molesto. Parecía que Sarah lo hacía a propósito, intentando provocar peleas entre Hannah y Alden.
Una mujer entrometida que creía poder interpon