KATHERINE SALLES - CAPÍTULO 0060
París no era solo la ciudad de las luces. Para mí, empezaba a convertirse en la ciudad de las contradicciones. Cada día al lado de Ethan descubría facetas de él que me desarmaban. El hombre frío, calculador y distante que conocía comenzaba a mostrarse más atento, más considerado, más… cariñoso. Siempre a su manera, sin romanticismos explícitos, pero con gestos que me hacían sentir especial.
Y eso me asustaba.
Porque, por más que mi cuerpo reaccionara a cada uno