Lena al sentir que está bajando mucho, retoma su compostura y se gira para mirar, la mirada penetrante del CEO.
—que descanse señor Di Monti— lo despide ella para que esté se marche y así fue, al quedar sola, Lena respira profundamente, aquel toque tan sutil hizo erizar su piel por completo
Lena se retira el vestido, dejándolo deslizar por sus largas piernas, para luego dar tan solo unos pasos, su mirada está fija en su vientre, el cual se puede notar el pequeño bulto que sobre salta, ella sonr