Capítulo veinte. Adicta a ti
Los siguientes tres días, Emma pasó convenciendo a sus padres para llevarse a los chicos a Disneyland tal como se los había prometido e incluso se ofreció a pagar el viaje.
—¿Se puede saber qué es lo que hiciste? —preguntó Michael sin apartar la mirada de su hija mayor.
—¿Yo? —preguntó ella moviéndose ligeramente incómoda en la silla y no por la interrogante de su padre. ¡No!, esa tarde Ryan le había hecho el amor como un salvaje en el auto y ella estaba deliciosamente dolorida, como siempre qu