Capítulo setenta y tres. ¡La princesa quiere ver a mamá!
Los siguientes dos días, tanto Emma como Michael se ocuparon de la contratación del nuevo rostro de la compañía, mientras Ryan cuidaba de Natalia, los días que no iba a la joyería. En mutuo acuerdo habían llegado a la conclusión de dejar a Melisa a cargo de las dos tiendas y Ryan solamente se ocupaba de que no sucediera nada ilícito. Porque él quería dedicarse a su hija y su esposa, tenía dinero suficiente para hacerlo, pero jamás se atrevería a frenar la carrera de Emma, por lo que, en días co