Capítulo nueve. ¡Le gustas, Emma!
—Emma…
La muchacha tembló al escuchar la voz de Ryan y se sintió expuesta.
—Vete, Ryan, no tienes que ver esto —le pidió. Sin embargo, él hizo caso omiso a su petición y apartó el cabello de la chica de su rostro.
Ryan trató de no mirar el cuerpo de la joven que estaba en ropa interior y una vez se aseguró de que el pelo no la estorbaba, abrió la puerta que daba al cuarto de Emma y cogió una bata para cubrir su cuerpo.
—Quiero pensar que esto no lo hiciste a propósito, Michael —musitó.
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