Capítulo cincuenta y seis. Eres mi tesoro
«No fue Natasha quien te envió el mensaje…»
Ryan se giró para ver a Michael, pero ya este caminaba lejos de él. ¿Cómo que no había sido Natasha quien le había enviado el mensaje? Y ¿A qué mensaje se refería?
—¡Espera, Michael! ¡Espera! —gritó, no obstante Michael dibujó una sonrisa torcida en los labios y continuó su camino sin detenerse.
Ryan dejó de gritar al ver que el hombre no iba a detenerse y mucho menos a darle una explicación de lo que quiso decir con sus palabras, por lo que volvió al