81. Amor
Abigail
No puedo creer que Christopher esté aquí. Él tampoco parece que pueda creerlo del todo porque no deja de mirarme o tocarme en cada oportunidad que puede.
Lo he traído a desayunar a una de mis cafeterías favoritas cerca de la empresa, aún tenemos muchas cosas que hablar y aclarar.
Sé que tal vez mi madre y Melissa vayan a reprocharme que lo haya perdonado con tanta rapidez, pero siendo sinceros, él es lo único en lo que he pensado en estos dos meses, y lo que quería era que me buscara, q