31. No es lo que estás pensando
Abigail
La función ha terminado y lo único en lo que puedo pensar es que no traigo ropa interior. Christopher se ha quedado con mis bragas rotas.
Eso es algo que mi cerebro no puede dejar de repetir mientras camino al lado de la silla de Christopher, para dirigirnos fuera del palco.
Él lleva una sonrisa ladina en los labios, netamente de satisfacción masculina, y yo, aún sin verme, sé que estoy totalmente sonrojada.
Lo que ha pasado hace un momento es una de las cosas más intensas y excitante