Punto de vista de Cassandra
Lo miré parpadeando como si le hubiera crecido una segunda cabeza. ¿Por qué estaba siendo amable, especialmente después de lo que había pasado antes?
—¿Quieres…? —solté, incapaz de creer lo que oía. Él suspiró.
Como si eso no fuera suficiente, murmuré:
—¿Tú… me lo vas a secar? —lo miré directamente a los ojos oscuros y pregunté—: ¿Por qué?
Alaric no respondió y en cambio me lanzó una mirada fulminante. No había dicho nada malo, ¿verdad? Ya se estaba moviendo, como