PUNTO DE VISTA DE CASSANDRA
Unos pasos suaves se detuvieron detrás de él y, antes de que pudiera procesar del todo lo que ocurría, la voz de Alaric llenó el espacio. Su tono era calmado, firme, pero lo bastante afilado como para cortar la tensión.
«Entonces, ¿te importaría explicarle a mi esposa en qué se está metiendo?», dijo, atrayendo nuestra atención.
Sentí un escalofrío recorrer mi columna. Su expresión era serena, pero aquellos ojos oscuros e insondables absorbían toda la luz.
Estaba. Fur