CAPÍTULO 28
Luana Smith
No me lo podía creer cuando vi a la figura más mona del mundo, la abuela de Igor de pie en la puerta... ¡Creo que nunca me había alegrado tanto de ver a esa anciana por allí! Enseguida me sentí aliviada, como si me hubieran quitado un enorme peso de encima, y me sentí más tranquila, digamos que un poco más ilusionada por entrar en aquel lugar.
- ¡Mi querida nieta! ¡No puedo creer que hayas venido sola! ¡Acabo de enterarme de que Igor el martillador no ha venid