Alaia Miller Montenegro
Me desperté y estiré la mano buscando a mi esposo junto a mí para mi sorpresa estaba sola en la cama abrí los ojos y confirmé aquello busqué con la mirada del reloj frente a mí y podía ver que iban a hacer las 12 del mediodía.
No recuerdo cuándo fue la última vez que dormí hasta tan tarde.
Acaricia mi vientrecito ya estaba ansiosa porque creciera por poder sentirlo para escuchar aún más su corazón para sentir sus patadas quería hablarle quería saber que me estaba escucha