Emilio
Veo como mi mujer se termina de vestir mientras espero que la llamada se conecte. Luca no me ha dicho nada, es extraño que no me haya mantenido informado si llegó el envío o no a Rusia.
No contesta y me pongo paranoico, solo espero que no esté mojando la polla ahora porque no hay tiempo, ya es más de las 8, es hora de estar en el trabajo, aunque haya hecho una excepción hoy.
Mi chica se pone una falda bastante corta que me hace gruñir de celos y querer sácale los ojos a todo aquel que