Luego de unas cuantas horas más tarde Dante y Santino no logran escuchar ningún sonido que va detrás de ellos; por suerte se encuentra un pequeño arroyo, los dos se lanzaron de cabeza como si nunca antes hubiesen tomado un sorbo de agua.
Continuaron avanzando sin tener la más mínima idea del lugar donde se encontraban, Dante tiene conocimiento de supervivencia en lugares similares al que se encontraban, siendo él quien dirige.
—Estoy cansado, necesito descansar un poco, lo importante es que ya