Semanas más tarde.
El estado físico de Emma ha mejorado satisfactoriamente, pero el dolor y el sufrimiento que hay en ella nada ni nadie lo ha logrado apaciguar, todo lo contrario con el pasar de los días que ha estado en aquella habitación del hospital ha cambiado su manera de pensar, lo único que desea es cobrar venganza por sus propias manos, mientras recordaba lo sucedido la puerta de la habitación se abrió.
—Buen día señora Emma, he venido a traerle buenas noticias, debido a que su estado