Luego de haber salido de aquel club nocturno Enzo regreso a toda prisa a casa, golpeaba con fuerza la puerta del auto sintiendo impotencia de no poder hacer frente a Adriano Bennett y reducirlo a la nada, para quedar como dueño y señor de la mafia, pero él sabía muy bien que para acabar con Adriano Bennett tendría que recuperar todo lo que era suyo.
El auto se detuvo frente de la casa, Emilio salió a recibir a su jefe, Enzo se encontraba pasado de copas y por supuesto demasiado molesto.
—¿Dónd