Al llegar a casa Enzo acompañó a Hanna hasta su habitación, hizo ir al personal del servicio para darles indicaciones precisas sobre su nuevo cuidado.
—Atiendan bien todas las órdenes que ella les dé, quiero ver una bandeja de fruta disponible para ella en todo momento y complazcan todos sus antojos —ordenó Enzo y al instante trajeron golosinas, fruta y todo lo que ella pidió.
—No tiene que hacer esto, este embarazo no es su responsabilidad —Enzo negó con la cabeza.
—Ese niño que se encuentra e