Hanna había notado que Enzo se encontraba cubierto de tatuajes y cicatrices debido a su labor, así que ella entendió rápidamente que el hombre que se encontraba frente a ella no era ningún doctor, ni quería hablar del estado de salud de su madre.
Hanna continúo dando pasos atrás tratando de alejarse de aquel hombre hasta que su espalda estrelló, su corazón se quería salir, giró rápidamente la cabeza notando que habían otros cuantos hombres con el mismo aspecto del primero.
Ante la situación H