Una vez que Enzo logra conciliar el sueño la puerta de la reja se abrió, sin darle tiempo de poderse levantar le propinan una fuerte golpiza quedando malherido sin poderse levantar, Enzo se acomodó sobre su costado derecho y esperó que el dolor le permitiera dormir un poco.
Al día siguiente Enzo ha despertado lleno de moretones y con su cuerpo adolorido, a través del rabillo del ojo lleva la mirada hasta los guardas, quiénes actúaban como si nada hubiese pasado; en aquel momento Enzo comprendi