13. ¿Amenazas?
¿Por qué le había dicho eso? Tampoco le importaba si fuera un buen rey. Rhys la miró con los ojos entrecerrados, suspirando profundamente. Por un momento, pareció dudar de sus palabras. Aunque afirmó que no le interesaba, su expresión sugería lo contrario, y por un instante, Rhys percibió algo diferente en ella. Sin embargo, se aferró a lo último que ella dijo; entonces, su gesto fruncido y su enojo regresaron.
—No porque te creas valiente, creerás que puedes hablarme de esa manera. —Volvió a a