Mundo ficciónIniciar sesiónAmbas mujeres vieron con preocupación a Iris, era la primera vez que la veían rota a un punto que se preguntaban si podría recoger los pedazos y poder unirlos.
_ Me quedaré esta noche _ habló Vanya _ tú vete a tu casa con tu marido e hijas, mañana te diré como sigue.
_ Muy bien, cualquier cosa me llamas, no importa la hora.
Vanya asintió, Zaya se marchó con la tranquilidad de que su cuñada estaba







