Mundo ficciónIniciar sesiónFinalmente sentí que me embargaba un placer muy grande, el hombre que se había llevado mi virginidad se acercó a mí, puso sus amplias manos en mi espalda y me dio un delicado beso, después de eso me acostó en la cama y me abrigo con mucho cuidado.
_ ¿Cómo te llamas? _ le pregunté _ desconozco tú nombre.
_ Puedes decirme Hades.
_ Entonces yo seré tu Perséfone.
Época actual







