Ni siquiera tuvo que preguntárselo Zachary sabía que era su hermano el que estaba viendo la tele y tomando un té mientras esperaba a que volviera.
Axel sirvió rápidamente un vaso de agua para Zachary.
Puso el agua frente a su hermano y se quedó de pie, sonriendo, esperando la orden de Zachary.
Zachary lo miró y luego dijo en voz baja: —Toma asiento.
—Gracias.
Axel se sentó enseguida.
—Qué raro, ¿por qué estás siendo tan perverso? Dime, ¿en qué te has metido? Mamá y papá están discutiendo por tu