—Grant se va pronto, y la próxima vez cuando vuelva será en Año Nuevo. Déjale tener dos días sin preocupaciones.
Zachary y Josh asintieron y prometieron guardar el secreto.
Grant aún era pequeño, no comprendía que cargaba con la enemistad familiar y no entendía por qué Camelia e Isidro, u otros maestros mayores, eran tan estrictos con él.
La gente no quería que matara a alguien, pero tampoco podía dejar que le mataran.
Tenía que saber cómo defenderse.
En cuanto a sus enemigos, la ley los castiga