Kevin, que estaba en la Ciudad Río, sintió muy envidia al ver las actualizaciones de Instagram de Callum.
Sin poder estarse quieto, salió de la oficina, se marchó del hotel y condujo hasta el Grupo Díaz.
En ese momento, Luna acababa de terminar de hablar de un negocio.
Se levantó, alargó la mano para estrechar la del socio y dijo en voz baja: —Espero que tengamos una cooperación agradable.
El hombre le devolvió la sonrisa y respondió: —También lo espero.
Luna le preguntó cortésmente: —Ya es hora