Selene estaba en el ático de su prometido en Londres, envuelta en sábanas de seda, comiendo fresas como si fuera el personaje principal del universo.
Su teléfono sonó.
Luego sonó de nuevo.
Luego otra vez.
Frunció el ceño y lo levantó perezosamente.
Al principio, sonrió, esperando el nombre de Damian.
Pero no.
Era el chat de su grupo de amigos: “Elite Babes”
Y cada mensaje tenía la misma energía.
“Selene, ¿has visto las fotos?”
“chica, Aria era dueña del escenario”
“La señora Cross obtuvo el pri