Capítulo 108: Te irás de aquí, Emily.
Emily estaba sentada en un sillón individual al fondo de la habitación.
Tenía los dedos entrelazados, temblorosos, sobre el regazo. El silencio era pesado. Apenas sentía que podía respirar.
Su rostro estaba empapado. Las lágrimas seguían cayendo, una tras otra, sin detenerse. Había perdido la noción del tiempo.
No sabía si habían pasado minutos, una hora o más. Solo escuchaba su propia respiración agitada, y los sollozos entrecortados que le brotaban sin permiso.
De pronto, la puerta se a