Capítulo 07: He decidido que serás toda mía.
Los ojos azules de Emily reflejaban el temor de adentrarse en "la cueva del león", por su propia voluntad.
Con mano temblorosa, tomó la pluma que el CEO le ofrecía, preparándose para firmar.
Franklin Robinson, con una sonrisa altiva, la observaba como si fuera una niña ingenua.
—¿Vas a leer el contrato o eres tan ingenua que firmarías sin revisar? —su tono burlón retumbaba en los oídos de Emily.
Ella frunció el ceño, recordando la humillación de haber firmado los documentos del divo