Marcos acompañó a Antonella hasta su casa en el trayecto le dice
- ¡Voy a acompañar a mi hermana y a mi madre, ambas están muy felices y quiero compartir este momento con ellas, ¿lo entiendes verdad? -
Antonella se dijo para sí que rabia, pero sonrió - ¡si claro, lo entiendo! - siguieron el camino en silencio.
Delfina y su mamá llegaron con el chofer a la casa, estaban muy felices ambas, no podían estarlo más. Fue mucho el trabajo que volcó Delfina para obtener ese puesto.
- ¿Estás feliz