Valentina sintió un vuelco en el corazón, pensando que este señor Valenzuela, tan refinado en público, podría ser un casanova en privado.
Pero al observar sus ojos llenos de sinceridad y su tono serio, desechó rápidamente su juicio inicial y su curiosidad creció.
—¿Ella? ¿Tu... exnovia? ¿Primer amor?
Alonso, notando la curiosidad en sus ojos, no pudo evitar sonreír.
—No, es mi hermana.
—Ah, solo tu hermana... —Valentina soltó una risa forzada, decepcionada por la falta de chisme.
Aitana, observa