Su figura, definitivamente no era inferior a la de ninguna estrella masculina de cine. Ana no pudo evitar mirar fijamente por un momento, mientras que Lucas arqueó una ceja.
—¿Te gusta lo que ves?
—Um...
Sin darse cuenta, Ana respondió. Tras decirlo, se sintió un poco incómoda.
Era cierto, él se veía muy bien, pero decirlo en su presencia hacía que todo se sintiera un poco extraño. ¿Por qué parecía que ella era una tonta embobada con su atractivo?
—Está bien.
Ana tosió para disimular su torpez