El sirviente respetuosamente entregó la carta a Lucas Hernández.
Lucas Hernández la tomó, la abrió y vio que solo había unas pocas líneas escritas.
—Lucas Hernández, esta tarde escuché la voz de otra mujer a tu lado, me pregunto si en este momento soy una existencia deshonrosa, solo soy una persona común de bajo estatus, tal vez no sea digna de ti, pero tampoco quiero ser una amante oculta que no puede mostrarse en público. Dado que es así, elijo irme, te deseo felicidad.
Lucas Hernández apretó