Lucas se sintió un poco desesperado ante su forma de pensar, ¿acaso esta mujer creía que no podía pagar la villa?
— No te preocupes por la compensación, solo quiero que tengamos un hogar propio, un hogar para nuestra familia de tres.
El brillo en los ojos de Lucas parpadeaba. Desde el momento en que Ana apareció una vez más frente a él, anhelaba este día.
No necesitaba nada más, solo una casa con ella y con Javier, eso sería suficiente.
En los días por venir, haría todo lo posible para proteger