Javier se levanta lentamente, fingiendo miedo e impotencia, se abraza a los muslos de Ana.
—¡Mamá, no me dejes!
El corazón de Ana se encoge, aunque no sabe quién es este Bruce, él está tras ella y Lucas, sin darse cuenta, ha involucrado a Javier.
Él solo tiene cinco años y ya ha presenciado una escena tan cruel, ella es una madre incompetente.
—Javier, cariño, ¿podrías ir a ver a papá?
Ana sonríe y acaricia la cabeza de Javier, esperando que él regrese al lado de Lucas.
Si pudiera sacrificar sol