—Entiendo.
David apuntó inmediatamente las órdenes de Lucas, preparándose para salir.
Justo al abrir la puerta, Ana se puso de pie y observó las expresiones de ambos. Al ver su tensión, Lucas sonrió y dijo:
—¿Qué pasa, estás tan preocupada por mí?
Ana estaba nerviosa, temiendo que algo malo sucediera. Al ver que Lucas no parecía preocupado e incluso tenía ánimo para bromear de esa manera, respondió algo molesta:
—¿Por qué habría de preocuparme por ti? Pareces estar muy bien.
Viendo que Lucas par