Mientras tanto, en el extranjero, Luz y Diego estaban buscando a Lucío con frenesí, como si se hubiesen vuelto locos.
Aquel día en el incendio, estuvieron mucho tiempo buscándolo y no encontraron rastro de Lucío, pero los anfitriones de la fiesta habían hecho una revisión, diciendo que el incendio no había causado ninguna baja, por lo que Lucío debía haberse marchado aprovechando el caos.
Luz envió a gente por todas partes en busca de Lucío. Lucío no tenía un móvil ni dinero, por lo que en teorí