Viendo a Ana tan preocupada por Lucas, Sebastián también se sentía bastante perplejo.
Si le importaba tanto que no le ocurriera nada a él, ¿por qué no se quedaba a su lado? El dilema emocional entre estas dos personas era realmente complicado de entender.
Sin embargo, después de todo, era un encargo de su buen amigo, así que Sebastián tenía que hacerlo bien.
—Si realmente quieres saber, ve tú misma. No puedo explicarlo, es demasiado complicado.
MIentras Ana, pálida como un fantasma, se mordía e