Las palabras de Pedro dejaron a Adelina extremadamente avergonzada, especialmente, porque fueron dichas frente a Sebastián, era como si el lado más indeseable de su hogar hubiera sido expuesto por completo.
—No le hagas caso, tiene problemas mentales. —Adelina se apresuró a explicar.
Pedro, al ver su estado de pánico, sintió que había encontrado su punto débil.
—¿Qué pasa, tienes miedo de que alguien descubra tus verdaderas intenciones, temes que el rico que con tanto esfuerzo atrajiste, te aban