Después de bajarse del avión, Lucío no perdió tiempo y se dirigió directamente a donde vivían sus padres. Al llegar a la mansión, vio a Diego ya esperándolo afuera. Lucío se acercó apresurado.
—¿Cómo está? ¿Qué enfermedad tiene mamá? ¿Cómo es su situación actual?
—Entra y lo verás por ti mismo. Ella ha estado murmurando que quiere verte, dice que no irá al hospital hasta que regreses.
Lucío sintió una pizca de culpa en su rostro al escuchar esas palabras. Sin pensar mucho, entró rápidamente con