Lucas Hernández cruzó los brazos, escuchando la refutación de Chu An'an, con esa sonrisa burlona en su boca que nunca desapareció por un momento.
Al ver su expresión, Ana López supo que no importaba lo que dijera ahora, sería inútil.
Ana López solo pudo tomar una respiración profunda para calmar su mente confusa, —Lo siento, sé que es imposible para ti, Lucas Hernández, volver a creer en mí, pero dame algo de tiempo, resolveré este asunto y te daré una explicación satisfactoria.
—¿Crees que deja