—No tienes que temer, ya tengo a mi gente vigilándola; no le permitiré volver. Una vez que todo esté confirmado, dejaré que la ley la castigue. Después de todo, esa cuenta pendiente con David por haberle disparado, nunca se la he cobrado.
La voz de Lucas era firme, con un tono tranquilizador. Ana, escuchando, poco a poco dejó de sentir esa tensión nerviosa.
Nadie resultó herido, eso ya es una suerte. Ahora que Karla ha sido capturada, no hay necesidad de asustarse innecesariamente.
Ana respiró h