Capítulo 1474
La gélida sensación invadió a Ana, provocando un estremecimiento que recorrió su cuerpo, pero en aquel momento crucial, los pensamientos de frío se desvanecieron en su mente. Con un movimiento rápido y decidido, destrozó un elegante jarrón de cristal que reposaba sobre la mesa, sus fragmentos brillando como diminutas estrellas dispersas en el suelo. Ágilmente, seleccionó uno de los pedazos más afilados, aferrándolo con firmeza en su mano temblorosa. Su corazón latía con fuerza mientras avanzaba,