Lucas abrazaba apresuradamente a Ana mientras salían, y justo en ese momento, Karla estaba sentada cerca de la ventana, esperando noticias del camarero.
Karla bajó la mirada y vio una figura extremadamente familiar. Reconoció al hombre de inmediato: era Lucas. Podría identificar a ese hombre incluso si se convirtiera en cenizas.
Karla abrió los ojos sorprendida. ¿Cómo podía Lucas estar aquí?
Mientras Karla se llenaba de dudas, se dio cuenta de que Lucas llevaba a alguien en brazos. Por el color