En aquel entonces, si Adelina no hubiera sido rescatada por Sebastián, probablemente su situación actual no sería mucho mejor. Ana reflexionó un momento y tomó la mano sana de Karla.
—Karla, si no te molesta, déjame ayudarte. Estás herida y sin nadie que te cuide. Sería bueno que te quedaras en mi casa por un tiempo. De lo contrario, realmente me preocuparía por ti siendo una chica sola afuera.
Ana pensó que, si Karla estuviera sola afuera, no solo le sería incómodo moverse con la mano herida, s