La profesora y Ana se conocían desde hace mucho tiempo, y cuando Ana preguntó, la profesora respondió sinceramente.
—Están siguiendo bien el ritmo de la clase, no se han quedado atrás en ninguna asignatura.
—Bien, ya veo —Ana asintió aliviada, afortunadamente, los problemas anteriores no habían afectado los estudios de los niños, de lo contrario, ella estaría preocupada.
Llegó la hora de salida de la escuela, y después de agradecer, Ana salió a buscar a los pequeños.
Al salir, esperó un rato y l