Teresa, una mujer con visión, fue distraída por Ana, quien la instó a limpiar el polvo de la habitación. Ambos niños eran alérgicos y la excesiva cantidad de polvo podría causarles tos y sarpullido.
Ana detuvo a Teresa, impidiéndole intervenir.
—Mamá, apenas has despertado hace poco. Yo me encargaré de todo, estará listo en un momento.
Ana comenzó a ordenar con eficiencia, no permitiendo que Teresa ayudara. Después de un rato, Javier y Jose salieron; a Jose, pese a que la casa era mucho más pequ