—¿Qué haces aquí actuando como si fueras inocente? ¿Vas a decirme que no sabes nada?
Ana realmente no quería decirle ni una palabra más a Lucas. Luchaba por salir de ahí.
Sin embargo, Lucas la sujetaba con firmeza, sin soltarla. Al ver que ella no estaba dispuesta a cooperar, la llevó hacia el auto estacionado afuera.
Isabel, sostenida por un mesero, había querido regresar a casa y hacer que Ana pagara por sus acciones. Pero, para su sorpresa, Lucas ni siquiera la miró, optando en cambio por